Gay Gigante : Una historia sobre el miedo por Gabriel Ebensperger

Letras blancas en relieve sobre un fuerte rosado, no pasa desapercibida la portada de “Gay Gigante”, la primera obra de Gabriel Ebensperger, un cómic biográfico que traspasa la barrera del mero relato lineal. Una portada para lugares heteronormados y una contraportada desplegable, entre medio, 248 páginas con las aventuras y desventuras del Mafaldo fan de Raffaella Carrà y de “Greys Anatomy”. Porque a continuación, la reseña del éxito de ventas “Gay Gigante“, comenzamos.

Corría el año 2015, y se lanzaba al mercado “Gay Gigante”.  La creación del diseñador gráfico Gabriel Ebensperger, un cómic en primera persona que cuenta la vida de un niño normal en los noventa, con su auto de juguete favorito, y sumandose al salto tecnológico con su primer disco compacto, viviendo entre juguetes y juegos, un niño normal… casi, si no fuese por su “secreto”.

Después del prólogo de Camila Gutiérrez, la primera página es un retrato en escala de rosados de Frida Kahlo y una de sus citas. Para empezar aventuras, Gabriel se sitúa en su escapé de Santiago de Chile, hacia la mucho más amable y soleada Viña del Mar. Mientras recorre la carretera hacia destino, nuestro protagonista se fija en un detalle del parabrisas trasero del auto delante del suyo, viñeta que sólo veras respondida hasta el final del libro.

“¿Has tenido el presentimiento de que, aunque quieras, nunca pasarás desapercibido?” Gay Gigante.

Gabriel, deja atrás su trabajo, y mientras, recuerda que ha sido de él todos estos años: la primera reprimenda por su deseo de jugar con muñecas; o el poco aprecio que tiene uno de sus vecinos por su interpretación de “Hombres al borde del ataque de Nervios” de Yuri; sobre sus amores pasados; la interacción con su gato; o sus amigas de Greys Anatomy; entre ellas la bendita Ellen Pompeo, mejor conocida como Meredith Grey.

Las palabras de la contraportada son una fiel descripción del desarrollo del personaje a través de la historia: “Un niño va descubriendo su inadecuación con este mundo, sintiendo algo de culpa y, sobre todo, mucho susto de que su “diferencia” sea descubierta”.

Sobre el dibujo, en una entrevista de próxima publicación, Gabriel nos aclara que usó una iMac y una tableta Wacom Cintiq de 13’. Y como siempre, los medios digitales con sus pro y contras, lineas absolutamente regulares, como las de un plumón o marcador, en  tonalidades rosas. Insinúa el dibujo un sketchbook diario, de trazo rápido y sencillo, funcional y suficiente al desarrollo del personaje.

“La historia de este libro no pretende generar una identificación total, una igualdad, una uniformidad; sino una conversación entre nosotros, los solos, los extraños. Una conversación construida desde la diferencia en la que podamos ser, por fin, quienes realmente tenemos ganas de ser.” Gay Gigante, Prologo de Camila Gutierrez, Coguionista de “Joven y alocada“.

Sobre ilustradores latinoamericanos, Gabriel hace referencia a PowerPaola y Decur, cuyas influencias se notan en “Gay Gigante”. También, acerca de la síntesis de blanco y negro de Charles Burns, y Marjani Satrapi en su famosísima “Persepolis“.

El argumento, como te decía más arriba, no es para nada lineal. Al autor le gusta interactuar con el lector, deja pequeños rastros de nuevas historias, o realiza cuestionarios que llaman a reflexionar sobre la mirada hacia quienes nos rodean.

Un “Opus pop noventero“, la década en que los celulares no tenían internet, y pocos tenían celulares; debías esperar hasta la hora especifica que la televisión daba los animados que te entretenían la mañana, y si no estabas frente a la pantalla en ese preciso momento, te los perdías. Entre la serie glam animada “Jem”; “The Goonies”Juan Gabriel; las mil “versiones” de Madonna; “Cobra” y el “Jagged Little Pill” de Alanis Morrison, Gabriel, va descubriendo el primer amor, el primer orgasmo, el primer beso, sus gustos, sus miedos, sus placeres, las explosiones de gatos, y un gran “secreto” como telón de fondo.

Sí, puedo situarte, es como si encontráramos el diario de un adolescente: sus dibujos, sus sentimientos, sin filtros ni complejos. Relata sus días a través de sketches, citas y guiños Pop, deseos y fantasías, como la de viajar en el tiempo y encontrarse con su otro yo más joven simplemente para recordarle que en el futuro, todo va a estar bien. Fantasia que probablemente tú también has tenido, porque yo confieso: he imaginado viajar en el tiempo, o por lo menos, darme una vuelta en el “DeLorean”

“Iba casí en cámara lenta a conocer a mi nuevo amigo de lo nervioso que estaba; tenía que ír porque -aunque ya lo sabía- tenía que “saber” saber.” Gay Gigante.

El apartado “libro objeto” de este cómic es a destacar, busca llamar la atención después de la primera vista, con una elección de colores, relieves y de portada y contraportada desplegables, gesto que se agradece. Hoy por hoy, es importante marcar y justificar la diferencia entre la edición digital y la impresa, y hacer este guiño amable en el formato físico habla de un trabajo acabado y con cariño de parte del autor.

La imagen de arriba, se llama “Gay Gigante Orlando“, en referencia a los hechos que ocurrieron el año 2016 en el Pulse, y que tienen un homenaje en el “Love is Love“, y eso es lo más interesante de “Gay…”: más allá del humor gráfico, las citas pop, y el racconto noventero, es un mensaje sobre la identidad y la diferencia que reconoce el autor, en un país tercermundista, a fines del siglo XX. Una novela sobre que tanto y cuanto realmente aceptamos al otro en nuestra sociedad, reconociéndonos como iguales dentro de las distintas identidades y orígenes.

Más allá de la gráfica como forma de mera expresión, Gabriel logra comunicar un mensaje, y acompañar con él a quien haya sentido o sienta esta misma presión social que él sintió en su momento, y que al final, logro resolver. En eso, se parece mucho a “No abuses de este libro” de Natichuleta, una novela gráfica que es un manual de acompañamiento, que busca aclarar verdades incomodas, y como buena muestra de arte, mover conciencias y humanizar toda sociedad.

284 páginas, un libro-objeto realizado con cariño; una historia biográfica que ayuda, acerca y acompaña; humor gráfico y una cita enorme a los ’90; un entretenido cómic inserto en la nueva propuesta chilena del género; por todas esas cosas te recomiendo leer “Gay Gigante” de Gabriel Ebensperger, editado en Chile por editorial Catalonia, y Tusquets más allá de sus fronteras.

Te dejó, y a “Do You Realize?” de The Flaming Lips, un guiño al cómic, pero para entenderlo, deberás leer “Gay Gigante“, y no te pierdas la entrevista al autor Gabriel Ebensperger de próxima publicación en esta revista.

Hasta la próxima.

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Ben
Pin ups, cerveza, marihuana y comics, ¿dije que me gustaba la cerveza?, así, ya lo dije, eso es todo...